jueves, marzo 23, 2006

Bienvenidos!


nopales Posted by Picasa

Un breve de las Cronicas del Nopal

Senoras y Senores las cronicas se estan modernizando. Gracias a nuestro asesor tecnologico (Bernardo), quien merece una ovacion de pie, las cronicas se mueven del arcaico (eso me dice el docto Bernardo) sistema del mail colectivo, a una pagina en el internet.

Se podran imaginar mi emocion, es como tener porfin una redaccion real...aunque yo siga haciendo todo.

Considerando de su nopala estara a cargo de esta pagina, les pido paciencia y que se ahorren los mails reclamando que algo nomas no jala, yo soy tan nueva en esta onda como muchos de ustedes.

En fin, esta pagina contendra las cronicas pasadas y las que vayamos agregando.

Fans de las cronicas, bienvenidos al siglo XXII...esperemos no le caiga el chahuistle a las cronicas con esto de las modernidades.

Su mojada Business class
El cumpleaños (No. 9)

Señoras y señorees, una vez mas mi cumpleaños fue motivo de celebración, beberecua y descalabro. Como siempre, la fiesta terminó en gran parranda, con mas de uno dejando la sobriedad a un lado por una noche.

Para aquellos que no lo saben, a lo largo de los años mi cumpleaños se ha convertido en el pretexto perfecto de muchos amigos para agarrar gran parranda. Será que la cumpleañera invita a la celebración? Tal vez, pero entre que son peras o son manzanas, por varios años consecutivos mis cumpleaños han terminado en gran desvelon y una cruda fenomenal al día siguiente.

Este año no se quedo nada atrás. Debo confesar que me estaba dando tristeza pensar que no celebraría mi cumpleaños con ustedes, con Coronas a precio razonable y comiendo pastel de Sanborns con mucho merengue para embarrar a todos. Así que digamos no tenia gran plan para mi cumpleaños, solo invite a algunos amigos a partir un pastel y ya.

Originalmente el jelengue cumpleañero se celebraría el mero día, un miércoles, ahí me tienen mandando mails y llamando a mis amigos de acá para organizar la pachanga. Claro, mantuve al pobre Valdés amenazado durante varias semanas, o mas bien dictándole ordenes cual fuhrer, respecto del pastel que quería, a quienes invitaría, que íbamos a preparar para cenar, etc. Fede pacientemente me escucho mientras por su lado organizaba mi famosa fiesta de cumpleaños.

La única vez que alguien quiso sorprenderme en mi cumpleaños nomás no lo logro, fue bastante evidente cuales eran sus intenciones y, siendo lo malilla que soy, estuve a nada de echarles a perder el plan. En aquella ocasión Santa Genny de los desvalidos (mejor conocida como mi hermana) se encargo de convencerme de no ser mala persona y llegar a la casa, poner cara de sorprendida y jurar que no sabia nada de nada. En esta ocasión, mis “agudos” instintos no registraron nada, digamos que mis sospechas fueron de la misma magnitud que las de la policía judicial en escena del crimen: ningunas o completamente erróneas.

Fede se puso de acuerdo con todos y le pidió a una amiga que me llevara al cine. Saliendo de la función, Valdés llamó para decirnos que los “supuestos esposos abandonados” se encontraban cenando pizza en el nopaltamento. Esta vez ni repele, nada me pareció en lo mas mínimo sospechoso y hasta ofrecí pasar por la pizza! Lo mas grandioso fue que completando el cuadro (absolutamente por coincidencia) se encontraba afuera del edificio el coche de las pizzas sin repartidor, todo cuadraba así que, sin mas, subimos las escaleras.

Cuando llegamos al nopaltamento, Fede abrió la puerta de lo mas normal y entre. No fue hasta que me di cuenta de que todo estaba apagado y solo se veía la luz que emanaba un pequeño incendio proveniente del montón de velitas de un pastel, que oí el famoso: sorpresa! Seguido por el nunca bien ponderado Happy Birthday. Para que negarlo, me han pegado primero un susto de aquellos, luego no pude mas que sonreír hasta que me dolió la mandíbula y tuve que aguantarme las lagrimitas de felicidad que estuvieron a punto de salar el betún del pastel. Entre flashazos de la cámara, unas mañanitas versión washa-washa (NOTA: en crónicas pasadas establecimos que el washa-washa es el lenguaje común utilizado para intentar cantar canciones en un lenguaje que no conocemos) y una aventadera de anillos al pastel (los foráneos se emocionaron con eso de los deseos), sople mis muy bien ganadas 29 velitas.

Lo que siguió fue una comilona de pastel y botanas, acompañada de la versión gringa del trago cumpleañero por excelencia, los jello shots. Los Jello shots consisten en pequeños moldes de gelatina de sabores, de esos que preparaban nuestras mamas para las fiestas infantiles, pero con una ligera modificación, en lugar de prepararse con agua se agrega vodka o ron. Si mis queridos aficionados, acá el asunto no era solo beber y celebrar, sino probar el epitome de la gringada: alcohol de sabores y colores artificiales!

Se imaginaran que entre las cervezas, el tequila, el ron, los jello shots y el azúcar del pastel, termino todo mundo acelerado. La “reunioncita” se convirtió en tremendo fieston con el estereo a todo volumen sonando la mayonesa, el venado, sabes a chocolate, etc. Con todo mundo ambientado y uno que otro sorprendido porque en México conocemos a algún grupo balín de su país (los Ches se volvían locos cantando y bailando la mayonesa), la cosa fue perdiendo cada vez mas seriedad y esto parecía la permanencia voluntaria de nuestra boda. Todos cantaban y bailaban, pegaban de brincos, brindaban, tomaban fotos, discutían de fútbol (no podía faltar) contaban chistes y reían a carcajadas. Como diría mi amiga la China la fiesta fue un éxito mas…claro hasta que nos acordamos que tenemos vecinos.

Por ahí de las once, una guera en pantalones de pijama y camiseta, con el pelo en el consabido chonguito dormidero y una cara de: Ya por favor! Toco amablemente la puerta. Yo creo que llevaba como 15 minutos tocando hasta que entre todo el ruido oí que tocaban. Salí a ver que pasaba y me encontré a la mujer en cuestión. Se imaginaran como son los gringos de civilizados, amablemente me pidió si podíamos bajarle a la música y dejar de saltar porque todo se oía en su departamento, que no es el de junto, ni el de enfrente, sino el de abajo. Con mi sonrisa mas amable (esa que uno ensaya para pedirle cosas a los burócratas) le explique rápidamente que era mi cumpleaños, que había fiesta y que trataríamos de bajarle al relajo. Muy agradecida se despidió.

En cuanto cerré la puerta y explique la situación imagine que todos le bajarían de tono al descalabro, pero en respuesta al régimen opresor yankee (nadie de los presentes es oprimido, pero creo que les entro solidaridad con los paisanos de California) le subieron a la música y siguió todo mundo en la pachanga. Al grito de: si no les gusta pues que llamen a la migra! (total todos somos legales) siguió la parranda.

Un par de horas después, volvieron a tocar la puerta. En esta ocasión me encontré con un gringo mal encarado que en su tono “mas amable” me pidió que le bajáramos a la fiesta porque el tenia que trabajar al otro día, era casi la una de la mañana y (pequeño detalle) era martes…a esas alturas lo único que se me ocurrió fue decir: mira lo intente, pero que quieres, los latinos somos ruidosos y fiesteros, mejor pásale y te damos una corona! Se imaginaran la cara del gringo, así como la del perrito del anuncio de Interlingua (WHAT?), primero puso cara de confusión, luego como que se quiso enojar, acabo por reírse y decirme que no gracias, y que please ya le bajáramos, que no fuéramos mala onda.

A riesgo de que de veras llamaran a la migra (a la cual, insisto, no le tenemos miedo) o a la policía (a la cual, si le tenemos miedo) optamos por irle bajando de tono al reventón y empezar a calmar al pópulo para que ya se retiraran a sus viviendas. Un par de horas después, a eso de las 2 y media de la mañana, salio el ultimo invitado todavía bailando algún éxito de los Kumbia Kings y proclamando que había sido una buena fiesta. Se imaginaran el estado deplorable del nopaltamento, Valdés y la princesa cumpleañera (que hasta tiara de princesa traía acomodada en la cabeza) optaron por irse a dormir y dejar la levantadora para otro día.

Así pues, el día de mi cumpleaños amanecí en estado de poca cocción, para encontrarme con un tiradero infame en la casa, pero ni para que quejarse, una vez mas mi cumpleaños termino siendo una fiesta memorable.

Del resto del día, solo les diré que lo pase emocionada leyendo sus correos, tarjetas y recibiendo sus llamadas. Mi primer cumpleaños casada fue fantástico y todo gracias a Valdés. Lo cual deja la interrogante: y ahora que voy a inventar para las 30 primaveras del rey de este castillo? Ya veremos, por lo pronto me dedicare a agradecerle que me haya hecho tan feliz en mi cumple.
El nopal y el Nuevo año (No.8)

Queridos todos, pues me acabo de enterar que la famosa “tregua navideña” nomás no incluía a las crónicas del nopal, ni hablar señores a mi me llego mal la circular del IFE y me di por aludida entre los medios de comunicación. Por la razón antes expuesta (ah que tal la palabrería de abogado) no hubo crónica las semanas pasadas, reasumimos pues las entregas semanales de esta su crónica, agradeciendo de antemano todas sus atenciones que no consisten en otra cosa que quejas y recordatorios familiares.

Por cierto, a aquellos que amenazan con transformar el club de fans de las crónicas en un sindicato lidereado, ni mas ni menos, que por Sánchez Baquedano (mi propio Padre), les avisamos respetuosamente que ni ustedes trabajan para la redacción de las crónicas, ni yo les pago (aunque me conformaría de vivir del chayote, por aquellos que quieran alguna sección en las crónicas) En resumen: aguántense! Aquí esta su crónica.

Una vez aclarado el asunto, procedo a narrarles los eventos de las semanas que anduvimos fuera del ciberespacio.

De las posadas, noche buena y noche vieja.

El arribo a tierra azteca, la tierra del nopal con tunas, fue todo lo que uno podría imaginar de un vuelo Houston-México en pleno diciembre. No cabía ni un alfiler en el avión, todos traíamos mas del equipaje de mano permitido. Cajas, morrales del mandado y bolsas de plástico amarradas con cinta canela se apretujaban en los compartimentos superiores, mientras una pobre sobrecargo hacia intentos inútiles por apaciguar a los pasajeros para que se sentaran y pudieran contar cuantos paisanos habían en el avión.

El fenómeno del cholo se hizo presente en pleno. Puro paisano, mas moreno que los frijoles de los molletes que tanto añoran, pidiendo plis su daiet coque, y alegando que necesitaban la forma de entrada para turistas por que ellos ya no viven en México. Uno que otro (mas suertudo) hasta mostró su famosa green card.

Los jóvenes con corte de jícara (largo hasta la mitad y todo lo demás rapado) y mostacho de puberto, rapeaban en algún idioma que no se conoce todavía por otro nombre que no sea el washa-washa, canciones de raperos gringos y ni por equivocación se quitaron los lentes obscuros de armazón brillante. Las chicas con la melena pintada de un odioso color entre yema de huevo y rompope, mascaban chicle mientras leían algún equivalente gringo del TV y Novelas, o se arreglaban los diamantitos de los uñones postizos, sin los que no viven.

Entre los paisanos que juran por la Virgen de Guadalupe que son gringos, Valdés y yo emprendimos la etapa final del viaje a la tierra donde los tacos no llevan lechuga, crema ni chili, sino piña, limón y cilantro.

La llegada al aeropuerto es como para caricatura de Trino, los paisanos traen más maletas que familia. Todos los bultos son más altos que cualquiera de ellos y vienen retacados de tal forma que más de uno tiene que levantar sus cosas de la banda del equipaje, porque el cierre se reventó en la aventada. Traen teles, reproductores de dvd, estereos, teléfonos inalámbricos, juguetes, ropa, bueno un iluso se trajo hasta un refri o por lo menos la caja de un refri. La cola para la aduana parece zoológico, entre los carritos que desbordan de cosas y la gente que salta o se asoma entre las puertas para ver si ya llegaron por ellos. La mayoría ve con desilusión que su declaración de aduanas, donde juraron por su madrecita santa que no llevaban más de diez mil dólares en mercancía, fue ignorada completamente por el agente aduanal que los condujo a la mesa, donde algún pobre funcionario se debe dar a la tarea de revisar todo lo que trae el paisano.

En fin, supongo que la empacada, cargada, salida de la tierra del american dream, vuelo y revisión de aduanas vale la pena, porque no vi a nadie quejarse en cuanto abrazaron a su familia, hasta se les olvido el ingles y las hamburguesas, y con lagrimones en los ojos sonrieron al sentirse de nuevo en casa.

En medio de toda esta escena, Valdés y yo cruzamos discretamente migración y aduana y nos regocijamos en la primera bocanada de smog que recibimos fuera del aeropuerto, entre taxistas sonando cláxones y pegado de gritos para poder recoger al pasaje.

Podemos reportar con gran orgullo que el famoso Lupe-Kings o maratón Guadalupe-Reyes reporta saldo blanco para la familia Valdés Sánchez, no paso de algún conato de palazo en la piñata, quemada con luces de bengala o muerte por sofocación por un pedazo de caña en el ponche. Por lo demás, ah como disfrutamos las posadas, reuniones, tacos…bueno hasta la histeria colectiva de los centros comerciales. No cabe duda que la patria siempre será la patria, y aunque en otro años nos quejamos amargamente de la temporada decembrina, en esta ocasión todo se convirtió en motivo para sonreír, si señores suena cursi, pero a mi hasta una lagrimita se me salio con la primera mentada que me acomodaron en el trafico.

Las posadas a las que asistimos tuvieron al rigorosa cantada de letanía con velita y bastantes desafinados que se dejan llevar alargando las vocales al final de cada verso. La comilona decembrina estuvo de lo mejor, Valdés y su nopala abusamos de la cantidad de limón, salsa y chile y tuvimos que recurrir a los antiácidos para no morir visitando la patria, pero con todo y ulcera valió la pena cada enchilada.

Navidad y Año nuevo nos mostraron dos cosas: una, que realmente no estamos tan lejos de todos ustedes, no nos vemos diario, cierto, sin embargo en cuanto nos vemos la distancia que nos separa se borra completamente y lo único que importa otra vez son las viejas anécdotas y chistes, los abrazos y los buenos deseos. Y dos, que pa tragones los Mexicanos, porque Ah bruto! Como se come en México, pero ni hablar…como resistirse a los olores, la textura, los colores y los sabores que solo se desprenden de las ollas Mexicanas? Si alguien sabe, que nos diga y lo invitamos a que venga para que coma en Taco Bell.

Así que con la panza llena y el corazón contento, nos volvimos a este lado del Río el primero de enero, entre desvelados y tristones, pero con una torta de romeritos bajo el brazo. El cruce en la frontera no fue malo, pensamos que en una de esas Bush y su muro de la ignominia se ponían fresas y nos regresaban con todo y comal, pero el oficial de Migración vio al güero de mi marido y una vez mas hasta welcome le dijeron.

La cola en migración fue tan larga que perdimos el vuelo de conexión a Boston, que mala suerte no creen? JA, pues no, por que no nos quedamos atorados en algún pueblo infame como Amarillo, Texas, sino en la ciudad que nunca duerme, la ciudad de los rascacielos, la ciudad donde comenzó la familia Valdés Sánchez…Nueva York.

Con hotel patrocinado por la línea aérea, un hambre de lobos y ganas de parranda nos lanzamos a Manhattan a caminar por sus calles y disfrutar en Times Square que hasta la policía y el ejército tienen sus anuncios en luz de neon. La parranda se extendió hasta la madrugada y como consecuencia Valdés y yo perdimos el vuelo de las 9 a.m. a Boston, tuvimos que esperar el siguiente hasta la una treinta, pero todo valió la pena por comer pizza juntos (en el lugar favorito de Al Pacino), a las 4 a.m. en Manhattan, mientras al fondo sonaba la canción de New York State of Mind.

Enero…y lo que nos falta!

Se bien que la primera parte de esta crónica ya se encuentra lejana en sus mentes, me había querido sentar a escribir la crónica desde hace varias semanas, pero un ataque de bloqueo de escritor, combinado con limpieza del nuevo año me impidió hacerlo antes.

El clima ha sido de lo mas benevolente, a principios de enero disfrutamos de muchos días de buen clima (arriba de cero todo es bueno, o que creen que nos vamos a poner exigentes cuando la temperatura normal habría sido de -15?) durante los cuales Fede volvió a su trabajo, y yo me dedique a buscar mis libros y escoger mis clases para este nuevo semestre.

Enero se nos fue como agua, ya estamos en el último día y para cuando nos demos cuenta, ya se habrá ido la nieve también. Fede y yo hemos aprovechado el invierno para dedicarnos a los deportes, Valdés es magnifico en los esquís y en las montañas se le puede ver bajar como un profesional en las pistas mas complicadas. Yo tuve mi primer encuentro con el snowboarding, en resumen: la montaña 1 su nopala 0, que me pase mas tiempo frenando con el trasero que deslizándome en la tabla. Sin embargo, no me quito las ganas de desafiar a los elementos y seguir intentando toda la tarde, hasta que logre deslizarme cuesta abajo y frenar sin tener que aventarme de espaldas.

Como dicen por ahí, si la vida te da limones, haz limonada. Así que mientras haya nieve, seguiremos intentando deslizarnos sobre ella como lo hacemos sobre el agua, de menos hasta que se vaya el frío.

El clima promete ponerse espantoso para febrero y marzo, pero como los compadres del canal del clima se la han pasado diciendo que ahí viene, ahí viene y nomás no llega, Valdés y su nopala tienen fe en que los próximos meses serán aun mejores y pronto estemos disfrutando del calor.


Un ultimo toque de propaganda…

Y ni crean que es por las elecciones, que por cierto armaron gran relajo en el consulado de Boston con eso del registro para el voto en el extranjero, no señores. La propaganda que me permito hacer en esta su crónica tiene un propósito mas elevado, así que vayan sacando sus chequeras, rompiendo el cochinito, entrándole a las tandas en la oficina o asaltando en las esquinas, para que el día de mañana (1 de febrero) marquen el 001 617 8 33 88 96, aclaren la garganta y le canten las mañanitas a su autora favorita. Que soy yo! No vayan a llamar a la Poniatowska!

Con jubilo les anuncio que mañana la nopala consentida de todos cumple 29 años de darles lata, algunos me han aguantado mas años que otros (los que quieran empezar el proceso de beatificación de mi familia son bienvenidos) y a todos se los agradezco desde el fondo de mi corazón.

Espero mañana sus llamadas, tarjetas electrónicas, presentes, flores o de menos que se acuerden de mí.

La siguiente crónica (obviamente) comprenderá la narración de la celebración de mi cumpleaños, que ningún año tiene saldo blanco… sin comentarios.
Los nopales, la anticipación de las fiestas decembrinas y los finales. (No.7)

El final del otoño en Boston esta a la vuelta de la esquina, y pasado el Día de Gracias en lugar de calabazas, cuernos de la abundancia, pavos, peregrinos y flores de colores otoñales, Nueva Inglaterra se encuentra plagada de decoraciones con motivos de las fiestas decembrinas.

Antes que nada, permítanme les digo que aunque Boston es la ciudad con mas católicos de todo Estados Unidos (y que le siguen los cristianos) la comunidad judía también es bastante grande. Como este año Hannukah coincide con la Navidad, sería injusto decir que todo aquí esta decorado solo para la Navidad, particularmente considerando que los Valdés-Sánchez vivimos a 3 cuadras de un magnifico templo, que además es el centro de la vida de la comunidad judía bostoniana.

Así que se imaginaran que entre los motivos Navideños y de Hannukah nos encontramos mas decorados que un pastel de quinceañera de pueblo, ya hay luces por todos lados y en cualquier ventana se ven adornos que van desde lo mas clásico y refinado, hasta el colmo del mal gusto.

En todas las tiendas, incluyendo cualquier tiendita de la esquina, venden cosas para decoración de casas. Valdés y yo hemos visto y probado las porquerías más sofisticadas que se puedan imaginar. Hasta ahora mis mugres favoritas son un Santa Claus vestido de Elvis que canta Jingle bells y mueve la cadera al mismo tiempo, y una Mennorah (candelabro de 7 velas) eléctrica simulando que están encendidas las velas con flamitas azules que “canta” una tonada (y tiene controlador de intensidad de la luz de las flamitas). Francamente no se cual esta peor, pero déjenme les informo que ambos son de los mas comprados, ayer solo quedaban 1 Santa y 2 mennorahs y el empleado de la tienda estaba sacando mas porque “estaban volando”… sin comentarios.

OK, hemos de aceptar que no todo es tan de mal gusto en la decoración. Con esto de que Boston se encuentra bastante lejano del ecuador, los días se han ido acortando significativamente. Cada día que pasa amanece mas tarde y obscurece más temprano, los atardeceres comienzan a las 4 de la tarde. Así que una ventaja del montón de lucecitas made in Taiwan que todos hemos ido a comprar, es que podemos disfrutar de su iluminación desde en la tarde y le dan al invierno un toque de romanticismo.

Commonwealth Avenue, una de las avenidas principales de Boston, tiene decorados alrededor de cien árboles con luces blancas que se ven padrisimos, sobre todo porque están pelones y las luces están enredadas desde la base del tronco hasta las ramas. Si a todo esto le suman una nevada descomunal que nos cayo encima la semana pasada, podrán imaginar que Boston en invierno se ve como esas “blancas navidades” que en México no se conocen y que se ven muy bonitas… hasta que sales a la calle.

Para todos aquellos que crean que 5 grados es un frío espantoso, déjenme les digo que su nopala suspira por esa temperatura. Las últimas semanas la temperatura no ha subido de los cero grados. Lo mas que hemos alcanzado son 2 grados, de ahí en fuera todo son temperaturas negativas acompañadas de un viento helado que cala los huesos. OK esa expresión es de mi tía abuela, pero si estuvieran aquí se darían cuenta de lo que quiere decir. Por mas ropa térmica, suéteres, chamarras, guantes y bufanda que te pongas, el viento hace que sientas mucho frío y, o le caminas mas rápido, o corres el riesgo de agarrar una neumonía fenomenal.

Si, hace mucho, muchísimo frío, y todavía no le entramos al invierno donde las temperaturas oscilan entre -15 y -20 grados centígrados y neva cada tercer día. Ya les estaremos reportando en enero como va la metamorfosis de humano a pingüino.

Ya empezó la temporada del deporte nacional de los United. No, no me refiero al fútbol americano, sino a las compras. Los centros comerciales parecen campos de batalla, las carteras parecen sufrir de la “venganza de Moctezuma” por que se abren cada cinco minutos y se quedan vacías. Las tarjetas de crédito se van a quedar sin banda magnética de tanto pasarlas y las colas de los cajeros automáticos son larguísimas.

Todas las tiendas están abarrotadas de gente en frenesí decembrino, y por si eso fuera poco, las compras en Internet también tienen cola. Las ventas por Internet han alcanzado la cifra mas alta este año, a tal grado que si quieres ordenar algo te dicen que mejor intentes más tarde por que el sistema esta ocupado, total que haces cola hasta enfrente de tu computadora.

Fede y yo, nos armamos de paciencia y nos lanzamos a un centro comercial el sábado pasado. La experiencia fue todo lo que ustedes puedan imaginar, un triunfo encontrar lugar en el estacionamiento, colas y colas para pagar o simplemente preguntar si tenían en bodega otro porque el que estaba en el mostrador ya le faltaban piezas o estaba roto, y claro la indecisión de que le llevas a cada quien.

Salimos un par de horas después, mas cansados que si hubiéramos pasado el mismo tiempo en el gimnasio, con un hambre de lobos (en la locura se nos olvido hasta comer) y jurando que aunque faltara algún regalo no volvíamos a un centro comercial…de menos de este lado del río. (Perisur, ahí te vamos)

Los exámenes y trabajos finales ocupan a su nopala desde hace algunas semanas, esta ultima es por supuesto las mas difícil ya que hay muchas cosas que preparar para nuestro arribo a tierra azteca y, obviamente, paso mas tiempo suspirando por los romeritos de mi tía Silvia, el bacalao de mi Mama y los tacos al pastor, que entendiendo sofisticadas teorías legales.

Concentrarse con un viaje a México a la vuelta de la esquina no es cosa fácil, así que para no estar papaloteando y ponerme a trabajar, la semana pasada decidí aventurarme a la biblioteca de la escuela pensando (ingenuamente) que ahí podría encontrar paz e inspiración. Una vez mas la vida probo que se muere de la risa de nuestras ideas.

Al llegar a la biblioteca me di cuenta de que no cabía ni un alfiler, todas las mesas, escritorios, privados y hasta el piso estaban llenos de estudiantes con montones de libros, laptops, copias, apuntes y demás material regados por todas partes. Encontré un lugar donde acomodarme y sin mucho lugar para extender mi material, pero ni modo ya estaba ahí y tenia que acabar mi investigación.

Los primeros minutos transcurrieron bien, pero a la media hora, me di cuenta de que hacia un calor infame y que yo todavía tenia puestos dos suéteres, me quite uno y continué. A los quince minutos estaba yo sudando como en sauna, así que me quite el otro suéter y me quede en camisa. Al poco tiempo me di cuenta de que mis botas invernales (forradas de borrego por dentro) que tan maravillosas son para caminar en la nieve, se habían convertido en una tortura, entre la calefacción y, literalmente, el calor humano de la biblioteca las botas estaban logrando que yo me deshidratara.

Con decisión, salí al pasillo a tomar agua y de salida me di cuenta de que el aire en la biblioteca estaba demasiado denso. Ya en el pasillo con mi consabida botellita de agua que cargo para todos lados, me di cuenta que la mitad de la gente en la biblioteca estaba desvistiéndose o de plano dormida sobre los libros. El calor adentro de la biblioteca no dejaba que nadie se concentrara, y además casi me desmayo cuando vi que muchos habían optado por quitarse los zapatos para “orear” sus pies y no sufrir por el calor. Tristemente fue cuando note que no solo el aire estaba caliente sino que además un tufo acido salía de la biblioteca.

A riesgo de deshidratarme y morir sofocada o por intoxicación de las emanaciones de los estudiosos de la biblioteca, agarre mis cosas y salí de ahí, jurando no volver a menos que necesitara algún libro.

Quien sea que dijo que los mejores años de la vida se pasan en la escuela, nunca estuvo en la biblioteca de alguna escuela al norte del continente, durante los finales.

Como pueden ver, una vez mas me he distraído pensando en la tierra al otro lado del río, donde el pasto si es mas verde, la comida tiene sabor y los peregrinos siempre tienen donde pasar la noche, o bueno de menos estos nopales peregrinos.
Se despide de ustedes, esperando verlos muy pronto
El nopal y el día del pavo (No.6)

Queridos aficionados a las crónicas, después de estar dándole a los libros por varias horas sin parar, decidí tomarme unos minutos para escribirles la muy apreciada crónica correspondiente al día festivo mas importante de Gingolandia: El día de Gracias…el día del Pavo pues.

Lo más curioso del día del Pavo es que principalmente celebra lo que los gringos más detestan, la migración a su país. Si, si, (como dice Valdés) lo que pasa es que se celebra la primera migración de ingleses descontentos con que el Rey les impusiera su religión, y decidieron poner pies en polvorosa y mudarse al continente vecino. Pero al final, que no migraron para los United? Las razones pueden haber sido distintas a ganar harto dólar para comprar una televisionzota en Electra, pero al final los ingleses salieron de su país natal para establecerse en otro que ofrecía, de menos, libertad de culto.

Total, que los revoltosos (o sea los peregrinos) empacaron sus teteras y se lanzaron en un barco a América por lo que ahora conocemos como el american dream, dizque mucha libertad y mejores posibilidades económicas para una vida mejor. Todo parecía ir muy bien, pero el destino les jugo una broma y los tripulantes del “Flor de Mayo” (el Mayflower pues…que? Nomás no? Bueno el barco donde venían los peregrinos) se pasaron el letrero de “tierra prometida al sur” y perdieron rumbo hacia el norte.

Por fin descendieron en lo que hoy se conoce como Plymouth, Massachussets (muy cerca de Boston) y se imaginaran la cara de los pobres peregrinos cuando al llegar se dieron cuenta de que hacia más frío del que imaginaban y no había mucho que comer. Como en aquella época literalmente uno cosechaba lo que sembraba y eso era lo que comía, los peregrinos (quienes me imagino le recordaron todo el árbol genealógico al que tuvo la brillante idea de mudarse durante la cosecha) no tenían mucho de donde agarrarse.

Con frío y muertos de hambre se les veía pocas esperanzas de sobrevivir, menos de fundar una nueva civilización, cuando los indios fueron bien buenas gentes y compartieron con ellos parte de su cosecha para que pudieran sobrevivir. Los peregrinos en agradecimiento les quitaron sus tierras, casi los exterminaron, destruyeron su cultura y los relegaron a reservaciones que hoy son casinos, yo creo que los indios de haber sabido como les iba a ir, se comen a los gueros.

Entonces, el día de gracias celebra la migración de una bola de gueros medio brutos y bastante gandallas que además son malagradecidos, pero en gringolandia cualquier cosa se ve mil veces mejor con muchos cambios, todo el retoque que se pueda, una mascota con ojos grandotes llenos de pestañas (aunque sea un pavo,) y eso si una publicidad de escándalo.

Así pues, el día de Gracias es la festividad sin patrocinio religioso mas grande de E.U.A., lo tradicional es una cena de pavo, el pavo no se cuando vino a colación pero (conforme a todas las películas infantiles que recrean el original día de gracias) creo que los indígenas llegaron con su totolito de regalo pa que los peregrinos no pasaran hambre. Al pavo lo acompañan puré de papa o de camote, pasta o ensalada, jalea de arandano y, como postre pie de calabaza.

A sus nopales los invitaron a celebrar el día del pavo a casa de unos amigos Venezolanos (Karen y Luis) y Fede se encargo de hablar con Karen para ponernos de acuerdo en que llevaba cada quien. Nos toco llevar el puré de papas y para no andar corriendo, me lance al super en búsqueda de todo lo necesario.

El arrebatadero de pavos en los supermercados empieza desde el lunes previo al día de gracias (que es el tercer jueves de noviembre), se ven colas de señoras de todas edades formadas pidiendo pavos pa darle de comer a toda la parientela, amigos y gorrones colados. Conforme pasan los días, la civilidad de las personas al comprar las viandas desciende considerablemente, y son peores que hordas de Sioux queriendo escalpar Yankees. Hay manazos por las papas y los arandanos, y juro haber visto a dos señoras terminar por tirar una calabaza al piso por querer agarrarla las dos. La cola para pagar es eterna, hay que agarrar unas tres revistas (que no vas a comprar, nomás son para entretenerte en lo que llegas con el cajero) y estar mas atento que una zorra en tiempo de cacería, para que nadie se te meta en la fila.

Ya saliendo del super llena de bolsas te das cuenta de que el coche se quedo hasta el fondo del estacionamiento (por que no había mas lugar), que tienes que apurarte a llegar al coche (porque traes 5 coches zopiloteandote pa quedarse con tu lugar), que tienes un frío pelón porque ni tiempo te dio de cerrarte la chamarra, y que estas haciendo todo esto por una festividad que tu ni celebras, pero bueno a la tierra que fueres...

Fede me ayudo a cocinar el puré, y nos pusimos a hacer dulce de leche con la receta de mi abuela, varias horas después nos dimos cuenta de que al puré le faltaba mantequilla y que el dulce de leche nunca agarro punto, así que quedo como leche condensada, pero nos divertimos tanto cocinando juntos que no importo.

El jueves en la mañana, Fede llamo a Karen para ver a que hora llegábamos, Karen muy amable le indico que la cita era a las cuatro y que nos esperaba con el puré y la ensalada…cual ensalada se preguntan? Pues nosotros también. Al parecer o Fede no entendió muy bien o Karen no fue muy explicita, pero a las 12 del día no teníamos NADA para hacer una ensalada. Bueno que no cunda el pánico (dijo Valdés) vamos a super. Solo de imaginar el frenesí histérico de la gente en el super me dio pánico, pero no había de otra, la ensalada tenia que hacerse.

Para regocijo de ustedes, llegamos al primer super y que creen? Estaba cerrado!, segundo super: cerrado, tercer super: cerrado! Nos dimos cuenta de que el día de Gracias en gringolandia es peor que el 25 de diciembre en la ciudad de México hace 20 años, donde o tenias pilas o te arriesgabas a causarle un trauma a tus hijos porque no podían estrenar sus juguetes. Y ahora que hacemos? Pregunto Valdés (como si yo, que apenas me mude aquí, supiera), pues mira síguete por esta calle que adelante hay una tienda que igual esta abierta. Y si señores, la única tienda abierta hasta las 12:30 era esa, eran 12:25 cuando pasamos enfrente y me di cuenta de que estaba abierta. Con mas arrojo que Batman, abrí la puerta, me baje y le grite a Fede tu estaciona el coche que nos cierran! Y me lance contra la puerta de la tienda.

En menos de un minuto Fede había estacionado el coche, creemos que en lugar prohibido pero no nos multaron, y entrado conmigo para correr por la tienda echando lechugas, jitomates, queso y cualquier cosa para la ensalada en una canastilla. Ya cuando llegamos a la caja nos dimos cuenta de que habíamos pagado el precio de encontrar abierta una tienda a esa hora, la cuenta fue infame, pero ni modo.

Ya con todo listo (y una ensalada fenomenal, lo que sea de cada quien) nos fuimos a casa de nuestros amigos donde entre choque de copas, exceso de comida y sonoras carcajadas celebramos el famoso día del pavo.

No estuvo nada mal la verdad, de lo ultimo que nos acordamos fue de los famosos peregrinos, no estuvo presente ni un solo hijo de inmigrante ingles, es mas se hablo solo en español y en lugar de el consabido pie de calabaza cada quien llevo algún postre hecho con la receta de su abuela latinoamericana.

Así que para quienes esperaban que esta narración les diera los pormenores de un tradicional día de gracias, mejor les recomendamos que renten la película de Charlie Brown y el día de Gracias.
El nopal contra los elementos. (No.5)

Bueno, pues se nos junto la lavada con la planchada y los frijoles hirviendo en la estufa. Acá su nopala anda corriendo como gallina gorda en el corral (Mr. Estavillo, espero una sonora carcajada suya a este ultimo comentario), y por ello no he tenido tiempo de hacer mi entrega semanal de las crónicas.

Aprovechando el viaje, antes de empezar mi narración, quiero agradecer a todos los que me recordaron hasta mi tatarabuela, amenazaron y/o suplicaron para que escribiera pronto la siguiente crónica. Me da gusto que disfruten mis aventuras de mojada business class.

1. El nopal contra el viento.

La avenida que lleva a su casa (el nopaltamento) esta hermosamente adornada por muchos árboles, pero ni crean que cualquier arbolillo pseudo-vivo estilo los camellones del centro de la ciudad, mas bien estilo Reforma a la altura del bosque de Chapultepec. Unos arbolotes de altura respetable, que durante el otoño se ven espectaculares con matices que van del dorado al ocre, pasando por rojos intensos. Si señores, todo se ve taaaaaan bonito que su nopala consentida decidió caminar bajo los árboles una tarde con sol.

Se imaginaran la escena, el sol brillando, las hojas secas en el piso, bellotas por todos lados y yo caminando y brincando entre las hojas y las bellotas para que tronaran bajo mis pies (los que conozcan la canción de California dreaming, por favor imaginen la escena con ella de fondo musical). Todo iba muy bien hasta que empezó a soplar el viento, y no crean que acá es cualquier brisita insignificante, ni maíz!, de este lado del río, Ehecatl si desencadena su furia y cuando el viento sopla, hasta avienta pa un lado.

En fin, empecé a ver que la gente se salía de la banqueta y caminaba mejor por la calle, y ya saben con la típica postura mexicana pensé: que brutos estos gringos, de menos los árboles tapan un poco el viento….mas me tarde en pensarlo que en escuchar tremendo PAC contra un coche, (Ah caray! que fue eso?) PAC, (órale como truenan las ventanas de los edificios con el viento) PAC, PAC, PAC (en la torre algún gringo se volvió loco y esta echando tiros) PAC, PAC, PAC, PAC (que suena, Que Suena?), en eso estaba cuando voltee hacia arriba, en cámara lenta vi como el viento desprendía de una rama una bellota, que en seguida (haciendo honor a Newton) se dirigió con fuerza hacia el piso y, entonces, lo oí de nuevo: PAC!

La hermosa avenida arbolada se convirtió de pronto en campo de guerra, el viento arrancaba de las ramas las bellotas y las arrojaba con más fuerza al piso que Madrazo lanzando a Elba Esther del PRI, se imaginaran mi cara! Entre bellotas rebotando ferozmente contra el piso, decidí lanzarme fuera de la banqueta hacia la calle donde (como el resto de los gringos) estaría lejos de recibir algún bellotazo. Con decisión me lance corriendo debajo de los árboles hacia la calle, pero fue muy tarde…con puntería mas certera que cualquier chamaco con resortera, el viento me acomodo tremendo bellotazo en la cabeza! Sonó más PUC que PAC, comprobé que no tengo la cabeza hueca, se me llenaron los ojos de lágrimas por que la infeliz bellota cayo de puntita, pero a riesgo de recibir un segundo bellotazo seguí corriendo con los brazos en la cabeza.

Para cuando alcance la calle me dolía la cabeza y el orgullo. Me dolió no tener Nogales por las calles de México y ventarrones que avienten las nueces en contra de los transeúntes, así de menos habría tenido entrenamiento previo y como buena mexicana le habría ganado a los gringos…ni hablar como marcador del mundial pasado Gringolandia 1, los Nopales 0.

2. El nopal contra el agua…en forma semi-sólida.

A todos estoy segura le encanta la idea de una nevada, digo no nos hagamos cuando llega a granizar con ganas o el Ajusco se llena de nieve, ahí nos lanzamos a jugar con lo desconocido. Quienes sean muy popofudos (como dice mi adorada Abuela), quizá se han perdido el magnifico espectáculo que ofrecen los coches que bajan del Ajusco con un muñeco de nieve a medio derretirse en el cofre, al cual (a falta de zanahorias) le acomodan hasta cascos de cerveza a forma de nariz.

En fin, una tarde hace como dos semanas, Valdés y yo nos percatamos que en el refri no quedaba más que el foco y el consabido frasco de mayonesa, así que decidimos ir al super. Como ahora sigo la teoría de la cebolla con esto del frío (pa los que no sepan la teoría de la cebolla, esta consiste en acomodarse capa sobre capa de ropa, para irse deshaciendo de cada capa conforme se entra y sale de los lugares), me acomode la reglamentaria traperia y salimos.

Cuando llegamos al super estaba nublado y hacia frío pero no tanto como para andar de abrigo, así que felizmente avente unas tres capas de ropa al asiento de atrás del nopalauto y me baje al super. Al terminar las compras y dirigirnos a la salida nos dimos cuenta de que la gente se abarrotaba junto a las puertas y veía por la ventana. Sin reparar en lo que hacían, me lance para afuera empujando mi carrito lleno de bolsas, para encontrarme debajo de una nevada.

Para que mentirles, fue una sensación de: esta padrisimo!...claro hasta que me percate que calentaba mas una mentada que el suéter que traía y que mi abrigo estaba calientito adentro del coche, a la mitad del estacionamiento. Mi príncipe azul (o sea Valdés, no sean groseros no se rían) salio al rescate de su damisela! Corrió por el coche para acercarlo.

Mientras esperaba, yo no se que cara tendría, pero un señor que pasaba se acerco y me dijo, no te preocupes es solo nieve y tampoco es tanta. No me quedo mas que decirle el clásico: si verdad!, y sonreír sarcásticamente como solo yo se.

Debo decir, que a pesar del frío, la nieve es como la lluvia y como decimos en México: que bonito es ver llover/nevar y no mojarse/enfriarse! Así que una vez llegados al nopaltamento y habiendo bajado las viandas, Valdés y yo nos acurrucamos bajo una manta con tazotas de chocolate caliente a ver nevar juntos.

Muy bonito, si muy bonito fue todo, espérense a que caiga una tormenta de tres días y les diré si sigo pensando que la nieve es bonita.

3. Los nopales contra el fuego, o algo similar.

El frío ha llegado a Nueva Inglaterra y con el la calefacción. El día que la temperatura marco -2 grados centígrados a las 3 de la tarde, Valdés y yo pensamos que era buen momento de prender la calefacción del nopaltamento. Con ese propósito nos dirigimos al regulador y según nosotros la prendimos. Muy tranquilos porque el departamento tendría una temperatura agradable, nos salimos al cine.

Cuando regresamos nos sorprendió ver a un par de pingüinos jugando cartas en la sala. El departamento estaba helado, para mas el pasillo del edificio (gracias a la calefacción central) estaba calientito. A riesgo de tener que acampar en el pasillo para poder dormir, Fede y yo nos dimos a la tarea de mover cuanta manija, llave, switch, etc., nos encontramos en la casa que pudiera encender la calefacción. Después de un rato de buscar por todos lados, volvimos al regulador. Marcaba 65 grados Fahrenheit, pues vamos a subirle fue la contestación de Valdés. Estoy segura que en algún momento al mover el regulador oímos un tronido, pero nos imaginamos que igual así funcionaba la cosa.

Después de una media hora, el departamento estaba agarrando calorcito y, claro, nos felicitamos el uno al otro por el gran logro con la calefacción. Nos fuimos a dormir para despertarnos a media noche sudando la gota gorda y con mucha sed, hacia un calor infame dentro del departamento, terminamos por abrir la ventana para medio templar la temperatura y le bajamos a la calefacción.

Se imaginaran nuestra sorpresa cuando, a pesar de bajarle, seguíamos viviendo en un paraíso tropical mientras afuera hacia un frío fatal. Nuestra conclusión: la calefacción esta descompuesta. Al otro día llamamos a un técnico, quien amablemente nos informo que se había “roto” el regulador y se había quedado atorado en la temperatura más alta. Ya ni entramos en detalles de cómo fue que se rompió, pero estoy segura que el tronido del día cuando la prendimos algo tuvo que ver.

La tierra todavía no la agarra contra sus nopales, asi que no tenemos novedad que reportar en ese frente…de menos por ahora.

Así pues, sus nopales se encuentran ya a la vuelta de la esquina del invierno, con el día del pavo (thanksgiving pues) muy cercano y sin haber comido pan de muerto con chocolate, en espera de agarrar el avión que nos lleve de vuelta a la tierra del nopal con tunas.
El nopal contra el chinese take out (No.4)

Aficionados que viven la emocion de las cronicassssss (estilo cronista de futbol) antes que nada una disculpa por haber faltado a mi deber semanal de informarles como va la vida nopalera, no hay pretexto valido, asi que les dire algun pretexto tan sordido como cualquier otro les parece bien?
Pues no les escribimos por que un espiritu chocarrero (con esto del dia de Brujas a la vuelta de la esquina) poseyo la computadora y nos nego la conexion al internet. Tuvimos que realizar un exorcismo con un padre acompanado por un coro de gospel, 3 monjes budistas y un rabino para que el espiritu chocarrero dejara la computadora y se fuera a deambular a algun cajero automatico que ahora se traga las tarjetas de cuanto inocente intenta sacar dinero.

En fin, una vez que hemos hecho la explicacion debida entramos de lleno a la anecdota semanal. Seguro todos ustedes han visto en peliculas o series de television que la gente pide comida china para que les sea entregada en su hogar. Ya saben con las cajitas de carton de las que comen directamente con palitos chinos y que saborean desde los mas enamorados hasta los que les rompieron el corazon y llevan semanas sin salir, bueno pues yo quise experimentar la onda de la comida china a domicilio.

Una tarde en la que tuve mucho que hacer en la escuela (y ademas me quede comadreando con mis amigas en el starbucks) me di cuenta como a las 5 que no habia hecho la comida y Valdes se encontraba de camino a su hogar con un hambre de leon. A riesgo de que la falta de alimento en la mesa fuera causa de divorcio conforme a las leyes del estado de Massachusetts, recurri al unico volante de servicio de entrega de comida que habia en la casa, el restaurante chino Shangai Gate. Despues de revisar el menu que explicaba perfectamente bien que contenia cada platillo, escogi 2 platos fuertes y el consabido arrocito al vapor. Pensando en que Fede tendria mucha hambre y que yo habia sobrevivido el dia con un sandwichito y quien sabe cuanto cafe, la idea de que los platos fueran abundantes no me parecio nada mala.

Sin mas tome el telefono y marque, la conversacion (si es que se le puede llamar asi) que sostuve con el empleado del restaurant fue la siguiente:

Beep...beep...beep
jilo shanwungit ristunratn

Hello where am I calling?
shanwungit ristunratn

Er...is this the Shanghai Gate restaurant
yis, yis shanwungit ristunratn

Ok (en la torre no entendi..pero creo que si es la comida china) may I place an order?
ordur? ware to?

(este no habla ingles, me esta hablando en chino) Pardon, could you say that again?
ware to? tha ordur, ware to?

(ah creo que me preguntan pa donde) 35 bellvista road, apartment 32
thirty five ballebusta rot oportment thirty two, ok, ok

(mmmta se me hace que nos quedamos sin cena, pero por que no hable a dominos...creo que si dijo los numeros, en fin pos a ver si lo traen)

Yes I would like one spring chicken, one tangerine beef and some rice please.
Ok,ok..so its unsrpeingchika, untanjurinebuif ad riz

(no este guey si esta hablando en chino)
er, yes one spring chicken, one tengerine beef and one order of rice
ok I rapet to ju so wer colect: unsrpeingchika, untanjurinebuif ad riz, ok?

(y ahora que hago...chin Fede llega en 5 minutos, y si este me esta dando las entranas de algun animal fritas con brocoli? o algo peor...zaz yo me acuerdo que alguien me conto que luego te dan rata...no pues ni modo, creo que hay pepeto bismol por ahi)

Yes, that's correct. So how much will it be?
Twenty nine eighty seven

(Ah caray eso si se lo entendi rebien, pero a ver yo habia hecho la cuenta y eran como once dolares, a ver voy a preguntar)

Er...sorry but I have your menu and the order I placed added up to 10.50, could you check it please?
(el chino completamente histerico me grita) unsrpeingchika, untanjurinebuif ad riz, thetz Twenty nine eighty seven!

Ok, ok fine (no que estos son budistas? pa su madre con el geniecito) How long will it take?
thirty manuts

(treinta mamuts??????? pero que demonios pedi)
well thank you
jank ju
guba...

Yeah sayonara to you too (creo que es japones pero total...)

Click

Fede llego en cuanto termine la llamada, yo creo que tenia yo alguna cara de que demonios fue eso? porque me pregunto si algo estaba mal, yo le explique que habia pedido comida china y que no habia entendido ni maiz. Despues de reirse como 20 minutos a carcajada batiente Valdes me explico que los chinos no pronuncian nada bien en ingles salvo los numeros, esos si les salen rebien y que pedir comida china a domicilio es frnacamente un acto de fe.

Total 45 minutos mas tarde y 5 vecinos furiosos porque les tocaron el timbre obsesivamente para entregarles nuestra cena, salimos a recibir a un chamaco como de 13 anos que tenia el coche del Shanghai Gate (un flamante grand marquis con el nombre del restaurante pintado a lo largo en color rojo dragon) en segunda fila, andando y lleno de pedidos por entregar. Una vez pagada la orden, vimos al chamaco arrancar a toda velocidad y dar la vuelta derrapando llanta en la esquina.

Para cuando pudimos cenar, nos dimos cuenta de que la cantidad de comida que nos habian eviado era suficiente para alimentar a todo un regimiento, habia arroz por todos lados, algo que parecia pollo y algo que sabia a carne con naranja, dos miseras bolsitas de soya, 3 rollos de primavera (que no pedi) una salsa agridulce y ni una triste galletita de la fortuna.

La comida no estuvo mala (pa que mas que la verdad) pero tuvimos sobras como una semana y aprendi una gran leccion: el chinese take out es un acto de fe, ni ellos hablan ingles ni yo se chino, y mientras no vaya a comer al restaurante tendre que conformarme con creer que pedi algo, comer otra cosa y pagar el doble.

Un beso

la familia valdes-sanchez
La vida de los Nopales. (No.3)

Pues bien, después de recibir varios mails (muchas, muchas gracias por escribirnos nos encanta) me di cuenta de que las crónicas van bastante retrasadas en lo que se refiere a nuestra vida en este lado del Río. Creo que a veces quiero contarles tantas cosas, que cuando me doy cuenta las crónicas ya son páginas y paginas de nopaventuras, pero que quieren uno nace narrador y Dios lo hace abogado.

Ya empezaron nuestras clases, Fede ha comenzado un año mas con ganas de llenar nuevamente las cabecitas de numerosos chamacos que aprovecharon el verano para olvidar completamente lo que con tanta paciencia les enseñó el año pasado. Se levanta muy temprano todos los días y aborda el nopalauto en dirección a los suburbios bostonianos. Miren que tiene suerte! el va contra el trafico ya que muchos viven en los suburbios y vienen a la ciudad a trabajar, y el sale de la ciudad para ir a trabajar a los suburbios. El viaje en el nopalauto es de 15 o 20 minutos, díganme no se mueren de envidia? 15 minutos y ya esta estacionado en su lugar de trabajo! Cuando pienso en las horas que pasaba y pasan todos en la ciudad nopalera por excelencia gracias al pejevial y a los que se manifiestan en contra de la marca de lápices que se distribuye en las escuelas públicas por que no es la que vende el sindicato, me alegro un poco de haber dejado atrás el coche como medio de transporte. Yo uso el metro, o como le dicen acá el T, solo tardo 10 minutos en llegar a la escuela.

Fede trabaja de las 7:30 hasta las 5:00, da clases de historia todas las mañanas a niños de séptimo y octavo grado, algo así como primero y segundo de secundaria. El recreo en su escuela es el lunch, así que come todos los días en la escuela y alrededor de las 2 empieza a dar clases de fútbol. Se imaginaran lo ocupado que esta con su horario, pero la grandísimo ventaja de vivir cerca es que llega a las 5:30 a la casa a cenar conmigo. Casi siempre viene exhausto pero con cada historia de los niños que hace que tanto trabajo valga la pena. Como se imaginaran los Mexicanos que viven en la escuela son los que tienen las historias mas chistosas, a los que mas mugres les confiscan y los que mas canas verdes le sacan a todos.

Yo me encuentro también ya de vuelta en la escuela. BU es enorme, el campus tiene 3, si 3, paradas del metro: BU east, BU central y BU best. BU se extiende a lo largo de ambos lados de Commonwealth Avenue y los edificios ocupan varias (como 10) cuadras muy largas. Como referencia, BU esta en la parte oeste de Boston casi enfrente de Harvard. La escuela de Derecho fue fundada a principios del siglo XIX (19 pues) por maestros de Harvard que no estaban conformes con la forma de enseñar de Harvard. Por lo que cuentan en la escuela (me lo se por puros chismes porque no he leído la historia de la escuela, pa que mas que la verdad), los maestros quisieron modificar el método de enseñanza en Harvard (MOTIN y SEDICION…muy mi estilo) para hacer a los alumnos mejores abogados y no los dejaron (bola de apretados), por lo que todos renunciaron y pusieron su escuela al otro lado del río (será eso competencia desleal?) y así nació Boston University Law School (BUSL). Derecho ocupa el edificio mas alto de todo el campus, tiene 17 pisos que incluyen salones para todas las clases que están equipados con todo, súper primer mudo ya saben que todo es electrónico y tiene triple pizarrón y proyectores, micrófonos…bueno de lo mas acá. Claro nadie sabe bien como usar nada de eso, pero tampoco les importa mucho pues.

BUSL tiene su propia biblioteca exclusivamente para derecho llamada Pappas Law Library (no crean que enloquecieron con el nombrecito, algún griego la dono) y además una sección bastante decorosa (como dice el Lic. Estavillo) de la biblioteca general de BU. Además tiene su propio auditorio, salas de computación y cafetería. Lo mejor de la escuela (como edificio) es la vista. Creo que tiene mejor vista que los hoteles del centro ya que dependiendo del lado donde estés se ve el centro o el MIT o Harvard, o a lo lejos la bahía de Boston. Es padrisimo tener esa vista, para mi obviamente un poco peligroso porque luego solo estoy viendo por la ventana y claro ya pa cuando me di cuenta quien sabe que caso comentaron y yo me quede en el titulo de fulano vs. mengano. Ni modo tendré que aprender a controlarme.

Mi horario parece que lo hicieron los funcionarios del pejelagarto, y no por malo sino por desordenado. A veces voy en las mañanas hasta la una y otros días voy solo en la tarde y otros un par de horas en la mañana y regreso hasta la una para clases en la tarde, en fin. Así que se imaginaran que me levanto y hago algunas cosas en la casa, voy a la escuela regreso y aspiro y me pongo a leer y a hacer tarea y luego cocino y llega Fede y bueno, ando como mayate amarrado dando vueltas por todos lados a toda velocidad.

Los fines de semana los empleamos en diversas cosas, salimos a caminar y a comer, o a algún lugar como el acuario. También hemos aprovechado los fines de semana para comprar cosas que faltan o arreglar cosas por la casa. La pasamos tranquilos durante el día y en la noche a veces salimos a un bar o a alguna fiesta de mis compañeros de partido…ah no perdón de la escuela.

Así que como pueden ver, la vida de los nopales de esta lado va tomando poco a poco su ritmo, aun no creamos algún descalabro de grandes proporciones en tierra gringa…pero denme tiempo jejejejejeje! Pienso que la pasaremos muy bien aquí.

El clima ha empezado a cambiar, el viento esta más frío y los días se hacen un poco más cortos. Algunos árboles precoces han comenzado a coquetearnos con colores otoñales, hay bellotas por todos lados y en el super ya venden calabazas de todos colores, formas y tamaños. Los suéteres ya salieron de hasta debajo de los cajones y los paraguas fueron necesarios gracias a Ofelia. El verano esta llegando oficialmente a su fin y Nueva Inglaterra cambia de colores, pero los nopales seguimos igual de verdes y contentos.

Un beso

La familia Valdés-Sánchez.
La instalación de los Nopales. (No. 2)

Y bien hemos comenzado a instalarnos en nuestro nuevo hogar. Lo primero que corrimos a comprar fue comida seguida de una televisión enorme para Valdés, ya se imaginaran todos la sonrisota con la que salio de la tienda, no sabemos ni como se prende pero tampoco creo que le importe mucho, es SU nueva tele! Ahora claro lo que urge es la instalación del cable para que sea completamente feliz…sin comentarios.

Las cosas (por cierto de donde sale tanta mugre si ni pudimos traernos mucho y dizque ya habíamos hecho limpia) van tomando día a día su lugar. La calle que tan tranquila parecía en junio cuando rentamos el departamento, esta ahora infestada de camionetas, camiones y coches atiborrados de muebles, cajas, ropa, electrodomésticos y una que otra figurita de acción de la Guerra de las Galaxias, mismos de los cuales emergen una cantidad increíble de estudiantes (en serio caben hasta 5 entre todas las mugres y algunos hasta llevan varios cristianos en la caja de los camiones que rentan) para subir a los departamentos todo el contenido. Así pues, nos encontramos ahora rodeados de estudiantes de universidad, la tranquilidad de otro tiempo ha terminado, es oficial el verano esta llegando a su fin y Boston vuelve a la vida y se llena a carretonadas de estudiantes.

Hay grandes ventajas en que todo vuelva a la vida en Boston, por ejemplo el metro pasa mas seguido por la parada que queda cerca, ya que hay mas usuarios; las calles están llenas de gente, y en los restaurantes todo se ve mas animado que en el verano cuando todos huyen a casa o a destrozar alguna playa en otro país; y, por supuesto, desventajas. Para muestra un botón: hace unos días Valdés fue abruptamente despertado de su placido sueño por un gringo que (literalmente) mentaba madres por que algún borracho estaciono su coche bloqueando la salida de aquel que bufaba, y claro había que vociferar a todo pulmón insultos a las 5 de la mañana exactamente debajo de nuestra ventana. Imaginaran que Fede no amaneció del mejor humor y claro terminaron (entre el gringo y Valdés) por despertarme a mi también.

Pero en fin, si la vida te da manzanas pues a vender manzanas no? Así que aprovechando que nos levantamos temprano salimos en búsqueda de muebles para el nuevo nopaltamento. Recorrimos todo tipo de tiendas midiendo muebles, anotando medidas, precios y modelos. Como a las 4 a Fede se le ocurrió ir a una tienda que esta a las afueras del Boston llamada Jordans furniture, y como teníamos tiempo y necesitábamos seguir viendo muebles nos lanzamos. Llegamos como en 20 minutos, después de preguntarles a un par de despistados que tampoco nos ayudaron gran cosa, a un monstruoso complejo comercial en cuyo fondo se alzaba tremendo edificio con un letrero enorme de neon: JORDANS FURNITURE.

Se preguntaran a estas alturas por que les cuento de una tienda de muebles no? Pues bien, esta no es cualquier tienda de muebles, para empezar tiene una pantalla IMAX (así como la del museo del niño en México) y un restaurante Kelly’s de hamburguesas, si eso no les parece raro…continúen leyendo. Una vez que uno entra a la tienda por una puerta giratoria descomunal se encuentra en el pasillo de la tienda, mismo que esta completamente decorado como Burbon street de Nueva Orleáns, EN SERIO. Pero ni crean que cualquier adornito feon de papel, no! estos son profesionales.
El lugar es tipo disneylandia con muñecos de tamaño real que se mueven, luces por todos lados, edificios afrancesados, siiiiiiiiiiiiiii lo juro! La entrada a cada supuesta casa es una sección diferente de muebles: comedores, colchones, recamaras, etc. Osea como cualquier juego de disneylandia pero teniendo como atracción principal los muebles.

Hay muebles de todo tipo, en su mayoría medio nacones y todos grandísimos, a súper escala. Imaginen candelabros inmensos y mesas para 20 personas, espejos de metro y cacho de altura, urnas tipo romano, vitrinas donde quepo yo, sillones largos con mesitas de centro del tamaño de mi comedor y, en fin, supongo que ya se habrán hecho alguna idea de los monstruoso de la tienda.

Obviamente Fede y yo nos la pasamos divertidísimos en la tienda, muertos de la risa de todo. No compramos ningún mueble pero valió la pena el viaje.

Total el nopaltamento todavía esta sin muebles, creo que tendremos que seguir buscando…el candelabro inmenso y la mesa par 20 personas con patas doradas en forma de garra de león no cabe muy bien en este pequeño hogar, jejejejejejejeje.

Un beso

La familia Valdés-Sánchez
La invasión de los nopales (No. 1)

Pues con la novedad que los nopales han infiltrado terreno yankee y de manera legal! Así es, no hemos requerido de coyotes, ni nos hemos arriesgado a ser empaquetados cual pollitos en guacales, ni tampoco hemos desafiado a los elementos para tratar de llegar a la tierra que, en otro tiempo, perteneció orgullosamente al águila azteca. Nada de eso, hemos cruzado la frontera en Texas de los más tranquilos, al güero de mi marido hasta welcome le dijeron y eso que viene asoleado!

Total que después de la visita a la tierra de Bush, si el mismo que en un berrinche le cambio el nombre a las papas fritas solo por que antes se llamaban french, por cierto y como dato curioso me informa mi docto marido que el cambiarle el nombre a la comida en EUA al parecer es una tradición. Durante la segunda guerra mundial Roosevelt o Truman (nos inclinamos por Truman ya que Roosevelt de menos venia de familia decente) decidieron cambiar el nombre del sourkraut o bueno como se le dice comúnmente en México Chocrute o Shocrute por el de liberty cabagge en vista de que la Alemania nazi era la enemiga numero uno. Lo anterior me dejo pensando y ahora como le van a poner a los tacos árabes? El shawarma se convertira en: the pita of the pursuit of happiness? O acaso en i.e. liberty spicy meat wraps? O tal vez el kebab se convierta en the enemy food? Solo el tiempo lo dirá, mientras tanto la historia de la segunda guerra mundial nos ha dado más de que reírnos durante nuestra espera para la conexión a Boston y a mí en lo particular una razón mas para arremeter contra el tarado de Bush que ni para las tonterías es original.

Casi, casi perdemos el vuelo a Boston! Tan fácil como confundir en la pantalla una C por una A, Valdés amablemente checo la pantalla y con una seguridad característica del mismo arranco con cuanta chiva venimos cargando a la sala C, solo para encontrar que era la A (de donde veníamos…para regocijo de los lectores) y tener que montarnos otra vez cuanta maleta, bulto, guacal y/o bolsa veníamos cargando y correr a otra sala. Se imaginaran que la escena era de lo mas cómica, Fede cargando 2 maletas y arrastrado una que pesa un demonial porque trae mis libros y yo con otras dos, una de las cuales trae platos y artefactos de cristal que nos regalaron o vengo cargando desde Venecia (por que claro, como iba yo a dejar pasar la oportunidad de traer algo de cristal de Murano), corriendo por los pasillos del aeropuerto, subiendo y bajando escaleras y por supuesto yo en tacones. Todo para llegar a la famosa sala donde aun no habían empezado a abordar para suerte de los dos que llegamos lengua de fuera y bufando como toros de lidia.

El vuelo a Boston fue ideal para Valdés y una tortura para mí, se preguntan por que? Aaaaaaaah pues muy fácil el vuelo iba retacado de fans de los Red Sox para empezar, además pasaron una película de un fanático de los Red Sox en la cual recuerdan que ellos ganaron la serie mundial y, por si fuera poco, Fede tuvo el gran tino de recordarme cuantos juegos debajo de los Red Sox van los Yankees…ni que decir, me limite a murmurar insultos a mi bolsita de pretzels.

Llegamos al departamento (después de que estuve regateando con el taxista, claro!) y encontramos todo en orden, hay cajas por todos lados y aun cuando las paredes siguen sin pinturas, los muebles necesitan sacudirse y la alfombra aspirarse, podemos decirles que hemos llegado a casa.

Lo que sigue es abrir muchos regalos (es como Navidad, yesssssssssss!) y comprar muchas cosas para dejar este depa con cara de hogar (y QUIEEEEN creen que se la va a pasar de compra en compra….pos YO) y claro ir a la escuela a ver los últimos detalles de la maestría y Fede debe reorganizar todo para volver al trabajo.

Como se imaginaran andaremos muy ocupados, pero los estaremos extrañando y esperando, así que pónganse a ahorrar y a monitorear todas las ofertas de vuelos que hayan pa que vengan a ver el hogar de los nopales!

Un beso
La familia Valdés Sánchez

P.D. Les suplicamos disculpen si faltan acentos o algunas letras aparecen modificadas ya que la computadora fue programada en ingles y carece de los mismos.