
La foto del recuerdo

La tunita y la graduación de la maistra (No.11)
El nopal y la tunita
Bueno a ver, pa empezar No, no nos agarro la migra en la marcha del primero de Mayo y nos deporto en camión guajolotero que tarda como 3 semanas en llegar a México; tampoco fuimos secuestrados por alienígenas en búsqueda de la mejor receta del chile en nogada; ni tampoco he olvidado que tengo e deber moral de entretenerlos burlándome hasta de mi adorada abuela. Lo único que puedo decirles es que estuve terriblemente ocupada con los exámenes finales y me olvide hasta de comprar comida.
No pretendo hacerme la interesante con ustedes...digo pa que? si ni me van a pelar de todas formas, solo quería darles una explicación a la ausencia de estas crónicas que les hacen, de menos, ligera la mañana.
Pues bien empezamos por el asunto de la tunita...
Hace un par de semanas, mi hermano me mando un correo no para desearme suerte en los exámenes, sino para solicitar una mención especial para el nuevo miembro de su familia que estará por arribar a este planeta a mediados de Noviembre. Así es, su querida (si me quieren, no se hagan) Nopala será tía en algunos meses. El arribo de la tunita (si su tía es nopal, la? el? bebe será tunita no?) tiene locos a Sánchez Baquedano y a Mayita (o sea mi madre o AmAAAlia como le digo irrespetuosa y cariñosamente) quienes ya andan comprando cuanta mugre ven para su futuro nieto.
No creo que les importe mucho que la futura tunita no mide ni 10 centímetros, ellos ya están planeando la limpieza y redecoración de lo que otrora fuera el cuarto destinado a su nopala, para acomodar cuna, bambineto, carreola, mecedora, tina, mueble para la ropita, bote tamaño industrial para la basura (en una de esas con lo ecologista de mi Madre, seguro va a buscar algún contenedor para residuos biológico infecciosos o algo), juguetes y cuanta cosa podrían imaginar, y de la cual no conozco el nombre, para que la tunita este a gusto.
Ni hablar lectores, que no cabe duda que los padres lo querrán a uno, pero a los nietos los adoran, y un balbuceo de algo que medio se parece a su nombre (aunque el bebe este viendo al perro) les hace mas gracia que un titulo de Doctorado, pero la vida es así y ni modo, a mi también se me cuecen las habas por ver a la tunita.
La graduación de la maistra
Una vez terminado el breviario cultural en relación con la situación familiar, paso a comentar la famosa graduación del asunto que me condujera a este lado del río Bravo.Amigos no voy a ser humilde, ni poco pretensiosa, ni nada que se le parezca y les voy a decir por que: porque no dormí, no comí, mi marido conoció el lado mas obscuro de mi personalidad, arriesgue mi fama y fortuna haciendo apariciones en publico en fachas dignas de tabloide y descubrí que puedo sobrevivir de latas de atún, barras de granola, jugo de manzana y cualquier no perecedero que hubiera comprado semanas antes. Sin embargo, todas las vejaciones (auto impuestas por cierto) valieron la pena.Con enorme satisfacción les informo que logre el cometido que me trajo originalmente al otro lado del río Bravo: me gradué de maestra en derecho.
Terminados los exámenes las fiestas de celebración no se hicieron esperar, se imaginaran la felicidad con la que todos los recién graduados nos entregamos a la euforia, misma que continuo por varios días hasta altas horas de la madrugada. De la ceremonia de graduación les diré que fue como cualquier otra, pa que mas que la verdad, ya saben con eternos discursos en relación a la ley y a las metas logradas, uno que otro discurso bastante malito y cursi y por fin la famosa entrega del diploma y la foto presidencial (ya saben con una mano recibes el diploma y con la otra saludas al mero, mero todo sin dejar de sonreír para la foto del recuerdo). El atuendo portado fue de lo más feo, la toga de inquisidor y el bombin de pastelero solo le dieron más folclor a la ceremonia. Al final la pasamos muy bien, todos tuvimos oportunidad de emocionarnos y de aplaudir por una meta bien lograda.
Las celebraciones posteriores fueron de lo mas elegantes (patrocinadas por Sánchez Baquedano) y yo comí hasta que se me salio por los ojos, pero con la barriga llena, el corazón contento y mi diploma bajo el brazo me fui, por fin, a dormir tranquila.
Mis papas se quedaron un par de días mas en Boston, a los pobres les tocaron unos días bastante feos pasados por lo que fue la tormenta mas larga (y con mayor cantidad de lluvia) en la historia de Massachusetts, pero con todo y las mojadas que nos pusimos la pasamos muy contentos.
Supongo muchos se preguntaran y ahora que? bueno los nopales hemos decidido invertir el verano en continuar los estudios (si, que creían que ya había yo parado? no pues que paso?) Su nopala se encuentra por ahora en el campamento de entrenamiento legal-militar, o lo que es lo mismo el curso de preparación para el examen de la barra de abogados de Nueva York, y Valdés tomando clases de políticas publicas estadounidenses. Estaremos calabaceando el verano entre los libros, organizando reuniones para ver los partidos del mundial, asoleándonos, yendo a la alberca y esperando que nuestros amigos se crucen la frontera para venir a visitarnos. Eso si, les vamos recomendando que mejor se formen en la embajada y saquen su visa, que con esto del muro (o por miedo a las elecciones, quien sabe) hasta los polleros le subieron a la cuota y con el tipo de cambio nomás no sale cruzar de ilegal.
Por cierto, como dato curioso, he de comentarles que por acá el mundial de fútbol esta pasando más desapercibido que la campana de Campa. No saben cuanto extrañamos que cada tercer comercial se anuncie alguna mugre futbolística, o sorteos para ir a apoyar al tri o de menos alguna promoción de intercambio de taparoscas por un calendario de los partidos. Acá no hay nada de nada y sus Nopales tendrán que conformarse con escuchar a un par de gringos desabridos narrar los partidos con la misma pasión que demuestra alguna artistilla de Televisa en escenas dramáticas (ninguna).
Ya estaremos reportando como avanza el verano y nuestras nuevas aventuras, por lo pronto me conformo con decirles: misión cumplida
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