La instalación de los Nopales. (No. 2)
Y bien hemos comenzado a instalarnos en nuestro nuevo hogar. Lo primero que corrimos a comprar fue comida seguida de una televisión enorme para Valdés, ya se imaginaran todos la sonrisota con la que salio de la tienda, no sabemos ni como se prende pero tampoco creo que le importe mucho, es SU nueva tele! Ahora claro lo que urge es la instalación del cable para que sea completamente feliz…sin comentarios.
Las cosas (por cierto de donde sale tanta mugre si ni pudimos traernos mucho y dizque ya habíamos hecho limpia) van tomando día a día su lugar. La calle que tan tranquila parecía en junio cuando rentamos el departamento, esta ahora infestada de camionetas, camiones y coches atiborrados de muebles, cajas, ropa, electrodomésticos y una que otra figurita de acción de la Guerra de las Galaxias, mismos de los cuales emergen una cantidad increíble de estudiantes (en serio caben hasta 5 entre todas las mugres y algunos hasta llevan varios cristianos en la caja de los camiones que rentan) para subir a los departamentos todo el contenido. Así pues, nos encontramos ahora rodeados de estudiantes de universidad, la tranquilidad de otro tiempo ha terminado, es oficial el verano esta llegando a su fin y Boston vuelve a la vida y se llena a carretonadas de estudiantes.
Hay grandes ventajas en que todo vuelva a la vida en Boston, por ejemplo el metro pasa mas seguido por la parada que queda cerca, ya que hay mas usuarios; las calles están llenas de gente, y en los restaurantes todo se ve mas animado que en el verano cuando todos huyen a casa o a destrozar alguna playa en otro país; y, por supuesto, desventajas. Para muestra un botón: hace unos días Valdés fue abruptamente despertado de su placido sueño por un gringo que (literalmente) mentaba madres por que algún borracho estaciono su coche bloqueando la salida de aquel que bufaba, y claro había que vociferar a todo pulmón insultos a las 5 de la mañana exactamente debajo de nuestra ventana. Imaginaran que Fede no amaneció del mejor humor y claro terminaron (entre el gringo y Valdés) por despertarme a mi también.
Pero en fin, si la vida te da manzanas pues a vender manzanas no? Así que aprovechando que nos levantamos temprano salimos en búsqueda de muebles para el nuevo nopaltamento. Recorrimos todo tipo de tiendas midiendo muebles, anotando medidas, precios y modelos. Como a las 4 a Fede se le ocurrió ir a una tienda que esta a las afueras del Boston llamada Jordans furniture, y como teníamos tiempo y necesitábamos seguir viendo muebles nos lanzamos. Llegamos como en 20 minutos, después de preguntarles a un par de despistados que tampoco nos ayudaron gran cosa, a un monstruoso complejo comercial en cuyo fondo se alzaba tremendo edificio con un letrero enorme de neon: JORDANS FURNITURE.
Se preguntaran a estas alturas por que les cuento de una tienda de muebles no? Pues bien, esta no es cualquier tienda de muebles, para empezar tiene una pantalla IMAX (así como la del museo del niño en México) y un restaurante Kelly’s de hamburguesas, si eso no les parece raro…continúen leyendo. Una vez que uno entra a la tienda por una puerta giratoria descomunal se encuentra en el pasillo de la tienda, mismo que esta completamente decorado como Burbon street de Nueva Orleáns, EN SERIO. Pero ni crean que cualquier adornito feon de papel, no! estos son profesionales.
El lugar es tipo disneylandia con muñecos de tamaño real que se mueven, luces por todos lados, edificios afrancesados, siiiiiiiiiiiiiii lo juro! La entrada a cada supuesta casa es una sección diferente de muebles: comedores, colchones, recamaras, etc. Osea como cualquier juego de disneylandia pero teniendo como atracción principal los muebles.
Hay muebles de todo tipo, en su mayoría medio nacones y todos grandísimos, a súper escala. Imaginen candelabros inmensos y mesas para 20 personas, espejos de metro y cacho de altura, urnas tipo romano, vitrinas donde quepo yo, sillones largos con mesitas de centro del tamaño de mi comedor y, en fin, supongo que ya se habrán hecho alguna idea de los monstruoso de la tienda.
Obviamente Fede y yo nos la pasamos divertidísimos en la tienda, muertos de la risa de todo. No compramos ningún mueble pero valió la pena el viaje.
Total el nopaltamento todavía esta sin muebles, creo que tendremos que seguir buscando…el candelabro inmenso y la mesa par 20 personas con patas doradas en forma de garra de león no cabe muy bien en este pequeño hogar, jejejejejejejeje.
Un beso
La familia Valdés-Sánchez
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