jueves, marzo 23, 2006

El nopal y el día del pavo (No.6)

Queridos aficionados a las crónicas, después de estar dándole a los libros por varias horas sin parar, decidí tomarme unos minutos para escribirles la muy apreciada crónica correspondiente al día festivo mas importante de Gingolandia: El día de Gracias…el día del Pavo pues.

Lo más curioso del día del Pavo es que principalmente celebra lo que los gringos más detestan, la migración a su país. Si, si, (como dice Valdés) lo que pasa es que se celebra la primera migración de ingleses descontentos con que el Rey les impusiera su religión, y decidieron poner pies en polvorosa y mudarse al continente vecino. Pero al final, que no migraron para los United? Las razones pueden haber sido distintas a ganar harto dólar para comprar una televisionzota en Electra, pero al final los ingleses salieron de su país natal para establecerse en otro que ofrecía, de menos, libertad de culto.

Total, que los revoltosos (o sea los peregrinos) empacaron sus teteras y se lanzaron en un barco a América por lo que ahora conocemos como el american dream, dizque mucha libertad y mejores posibilidades económicas para una vida mejor. Todo parecía ir muy bien, pero el destino les jugo una broma y los tripulantes del “Flor de Mayo” (el Mayflower pues…que? Nomás no? Bueno el barco donde venían los peregrinos) se pasaron el letrero de “tierra prometida al sur” y perdieron rumbo hacia el norte.

Por fin descendieron en lo que hoy se conoce como Plymouth, Massachussets (muy cerca de Boston) y se imaginaran la cara de los pobres peregrinos cuando al llegar se dieron cuenta de que hacia más frío del que imaginaban y no había mucho que comer. Como en aquella época literalmente uno cosechaba lo que sembraba y eso era lo que comía, los peregrinos (quienes me imagino le recordaron todo el árbol genealógico al que tuvo la brillante idea de mudarse durante la cosecha) no tenían mucho de donde agarrarse.

Con frío y muertos de hambre se les veía pocas esperanzas de sobrevivir, menos de fundar una nueva civilización, cuando los indios fueron bien buenas gentes y compartieron con ellos parte de su cosecha para que pudieran sobrevivir. Los peregrinos en agradecimiento les quitaron sus tierras, casi los exterminaron, destruyeron su cultura y los relegaron a reservaciones que hoy son casinos, yo creo que los indios de haber sabido como les iba a ir, se comen a los gueros.

Entonces, el día de gracias celebra la migración de una bola de gueros medio brutos y bastante gandallas que además son malagradecidos, pero en gringolandia cualquier cosa se ve mil veces mejor con muchos cambios, todo el retoque que se pueda, una mascota con ojos grandotes llenos de pestañas (aunque sea un pavo,) y eso si una publicidad de escándalo.

Así pues, el día de Gracias es la festividad sin patrocinio religioso mas grande de E.U.A., lo tradicional es una cena de pavo, el pavo no se cuando vino a colación pero (conforme a todas las películas infantiles que recrean el original día de gracias) creo que los indígenas llegaron con su totolito de regalo pa que los peregrinos no pasaran hambre. Al pavo lo acompañan puré de papa o de camote, pasta o ensalada, jalea de arandano y, como postre pie de calabaza.

A sus nopales los invitaron a celebrar el día del pavo a casa de unos amigos Venezolanos (Karen y Luis) y Fede se encargo de hablar con Karen para ponernos de acuerdo en que llevaba cada quien. Nos toco llevar el puré de papas y para no andar corriendo, me lance al super en búsqueda de todo lo necesario.

El arrebatadero de pavos en los supermercados empieza desde el lunes previo al día de gracias (que es el tercer jueves de noviembre), se ven colas de señoras de todas edades formadas pidiendo pavos pa darle de comer a toda la parientela, amigos y gorrones colados. Conforme pasan los días, la civilidad de las personas al comprar las viandas desciende considerablemente, y son peores que hordas de Sioux queriendo escalpar Yankees. Hay manazos por las papas y los arandanos, y juro haber visto a dos señoras terminar por tirar una calabaza al piso por querer agarrarla las dos. La cola para pagar es eterna, hay que agarrar unas tres revistas (que no vas a comprar, nomás son para entretenerte en lo que llegas con el cajero) y estar mas atento que una zorra en tiempo de cacería, para que nadie se te meta en la fila.

Ya saliendo del super llena de bolsas te das cuenta de que el coche se quedo hasta el fondo del estacionamiento (por que no había mas lugar), que tienes que apurarte a llegar al coche (porque traes 5 coches zopiloteandote pa quedarse con tu lugar), que tienes un frío pelón porque ni tiempo te dio de cerrarte la chamarra, y que estas haciendo todo esto por una festividad que tu ni celebras, pero bueno a la tierra que fueres...

Fede me ayudo a cocinar el puré, y nos pusimos a hacer dulce de leche con la receta de mi abuela, varias horas después nos dimos cuenta de que al puré le faltaba mantequilla y que el dulce de leche nunca agarro punto, así que quedo como leche condensada, pero nos divertimos tanto cocinando juntos que no importo.

El jueves en la mañana, Fede llamo a Karen para ver a que hora llegábamos, Karen muy amable le indico que la cita era a las cuatro y que nos esperaba con el puré y la ensalada…cual ensalada se preguntan? Pues nosotros también. Al parecer o Fede no entendió muy bien o Karen no fue muy explicita, pero a las 12 del día no teníamos NADA para hacer una ensalada. Bueno que no cunda el pánico (dijo Valdés) vamos a super. Solo de imaginar el frenesí histérico de la gente en el super me dio pánico, pero no había de otra, la ensalada tenia que hacerse.

Para regocijo de ustedes, llegamos al primer super y que creen? Estaba cerrado!, segundo super: cerrado, tercer super: cerrado! Nos dimos cuenta de que el día de Gracias en gringolandia es peor que el 25 de diciembre en la ciudad de México hace 20 años, donde o tenias pilas o te arriesgabas a causarle un trauma a tus hijos porque no podían estrenar sus juguetes. Y ahora que hacemos? Pregunto Valdés (como si yo, que apenas me mude aquí, supiera), pues mira síguete por esta calle que adelante hay una tienda que igual esta abierta. Y si señores, la única tienda abierta hasta las 12:30 era esa, eran 12:25 cuando pasamos enfrente y me di cuenta de que estaba abierta. Con mas arrojo que Batman, abrí la puerta, me baje y le grite a Fede tu estaciona el coche que nos cierran! Y me lance contra la puerta de la tienda.

En menos de un minuto Fede había estacionado el coche, creemos que en lugar prohibido pero no nos multaron, y entrado conmigo para correr por la tienda echando lechugas, jitomates, queso y cualquier cosa para la ensalada en una canastilla. Ya cuando llegamos a la caja nos dimos cuenta de que habíamos pagado el precio de encontrar abierta una tienda a esa hora, la cuenta fue infame, pero ni modo.

Ya con todo listo (y una ensalada fenomenal, lo que sea de cada quien) nos fuimos a casa de nuestros amigos donde entre choque de copas, exceso de comida y sonoras carcajadas celebramos el famoso día del pavo.

No estuvo nada mal la verdad, de lo ultimo que nos acordamos fue de los famosos peregrinos, no estuvo presente ni un solo hijo de inmigrante ingles, es mas se hablo solo en español y en lugar de el consabido pie de calabaza cada quien llevo algún postre hecho con la receta de su abuela latinoamericana.

Así que para quienes esperaban que esta narración les diera los pormenores de un tradicional día de gracias, mejor les recomendamos que renten la película de Charlie Brown y el día de Gracias.

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